Marlentina es la mezcla de mi vida

Un cóctel único en el mundo que provoca una sonrisa infinita

el ventilador

¡Qué viejo está el ventilador de la cocina! Funciona cada vez que tiras de su cadenita, pero se le notan los años. —¿En qué te basas para decir eso? ¿Acaso no sigue dando fresco? Antes no se movía tanto. Ni chirriaba. Tampoco parecía que iba a escupir la bombilla hacia cualquier rincón. Puedo verla, haciéndose añicos contra algún azulejo. Bombilla…

el ojo

Mi vecino solía espiarme a través de los setos. Lo descubrí un día, mientras los cortaba, al ver uno de sus ojos camuflado entre las ramas. Sobresaltada, paré el cortasetos. Eso lo asustó. Pude advertir cómo parpadeaba, haciendo desaparecer el ojo durante un segundo. Sólo ese tiempo. Enseguida volví a verlo. Inmóvil. En ese momento, lo imaginé en cuclillas, confiado.…

Prost!

—¡Madre! ¡Ya queda menos para vernos! ¡Tres o cuatro tandas más de alemanes y nos dejarán cambiar de provincia! —¡Dios te oiga, hijo! Ya tengo ganicas de veros ¡Desde Navidad! —Verá como sí, madre. La Semana Santa se nos fastidió pero los alemanes nos van a dar suerte para el verano. Hoy ha llegado la primera oleada y ni siquiera…

dominó

—¡Juan! Te llamo para ver si sería posible que esta tarde quedáramos para jugar al dominó. Esperé unos segundos, concretamente tres. Continué. —¡Llevo yo las fichas! Juan colgó el teléfono sin mediar palabra. Justo lo convenido. Satisfecho, hice lo propio y me dispuse a preparar la lista. —Platoon, La lista de Schindler, El padrino, Ciudadano Kane, Doctor Zhivago, Memorias de…