relatos

Los huesos arrepentidos

A Mariano le abandonaron sus huesos. Me lo había dicho antes, durante una tarde de pádel. —Los huesos, Luis ¡que se me salen del cuerpo! Me lo tomé a coña. Nunca hubiera imaginado que lo vería así, hecho un amasijo de carne, desparramado por el suelo, plano, casi esponjoso. Al menos, era capaz de hablar. —Al final pasó, Luis —balbuceaba…

performance

Cierto conocido, aficionado al mundo del arte y la cultura, me comentó una vez que sentía fascinación por algunos tipos que transgredían las difusas fronteras entre lo que es oficio y, directamente, el mal gusto. Ponía de ejemplo a alguien que decidió, con nocturnidad de por medio, proyectarse los cojones por Gran Vía. Reconozco que no me lo contó así,…

Juan García García. Calle del Retrato 8. Madrid.

Juan siempre lleva una peluca en la guantera del coche. Dice que ponérsela le ha sacado de algún que otro apuro. Por ejemplo, pasar de Juan a Juani en un segundo y, así, causar un momentáneo desconcierto. En una ocasión, ante el asalto de un besucón, la utilizó como elemento protector, situándola entre sus labios y los del agresor. Como…

sin previo aviso

Los santos del cementerio saltaron la verja. Todos ellos tenían en común una muerte trágica e imprevista. Leire, quien se suicidaba por desamor hace setenta años al descubrir a Mateo en los brazos de otra, capitaneaba la marcha. A su derecha, Antonio, sereno de profesión, asesinado por un ladrón de coches al que sorprendía en plena ejecución del delito. Detrás…

Cumplir cincuenta

Cumplir cincuenta pasa rápido. A pesar de ello, es mucho más que un día. Me atrevería a decir que tiene algo de frontera. De las que no toleraban la readmisión al territorio abandonado. Esas en las que ni siquiera se confía en una suerte que no existe, pues todo lo que pudiera esperarse de la nueva tierra depende de la…

Los pasodobles

Bonaro se despertó de un coma que le había durado doce años. Pasó un tiempo con masajes y acupuntura y, para cuando se pudo levantar y andar como Dios manda, se dio cuenta de la ausencia de su mujer y, lo que es peor, del fallecimiento de su perro, muerto de pena al ver que Bonaro no regresaba. La hija…

No entra

El niño sueña con la «mayoría» sin que pueda hacer nada por evitarlo. Se acostó con ello, rumiando entre cucharada y cucharada, con la mirada perdida en el santo de la tía Manuela. Lo trajo hace años, dice madre, cuando aún era pequeño. Y ahí ha estado siempre, en la estantería de los retratos. La «mayoría» ha decidido que el…

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