relatos

Lejos

Odiaba el 14 de febrero. No tenía ni pareja ni amigos, pero ahí estaba, una postal sin remitente del Puente de las Artes. París lucía tan lejano ahora. En el reverso con letra desconocida aparecían su nombre, dirección y solo un mensaje: «Rendezvous. 30 de febrero». Giró la postal para observar la fotografía. Estaba tomada desde el mismo puente y…

no es país para contables

—…los asientos contables ¿sabes? Me tienen amargado. No los entiendo. Ninguno. Ni siquiera los más sencillos. Y encima, están las amenazas. —¿Qué quieres decir? ¿Recibes amenazas? —Ya lo creo. Por cada asiento mal cuadrado, pierdo una falange. Imagínate la presión que sufro cada vez que llega a mi mesa una factura. Me tiembla todo. —Hombre, todo, todo… no. Veo que…