relatos

Criminal

Cada vez existen más muros. El último de ellos lo ha levantado un criminal social que camina pegado a un maletín donde guarda llaves, códigos y botones con los que atemorizar al mundo. La pared no es lo suficientemente alta y puede verse lo que ocurre tras de ella. Además, del otro lado aparece gente desvalida y desesperada. Personas que…

(mi) reforma laboral

Quiero ser fijo, pero no discontinuo ni a tiempo parcial. Quiero ser fijo de verdad, que tampoco indefinido. Fijo como padre, que apagaba las luces de la oficina al irse y las encendía a la mañana siguiente. Bueno, padre lo fue hasta que llegó aquello de la pre-jubilación en la que tenías que ir todos los días a enseñar al…

nadie nos salvará

Las máquinas de guerra encogieron mientras los soldados se convertían en gigantes, incapaces de manejar unas balas que ahora eran diminutas. Cesarían las guerras por una cuestión de tamaño, siendo sobrepasadas por el ego de los hombres. El mundo se llenó de juguetes metálicos en los que nadie cabía, así que sus dueños, antiguos comandantes en jefe, decidieron deshacerse de…

Responsabilidad Social Corporativa

Se han disfrazado todos de personas amables, pero a mí no me engañan. Saludan cortésmente, fingen interesarse por mí, me ayudan a subir el escalón y preguntan por mis nietos, a quienes no conozco. Casi no tengo dinero y ningún bien que legar. Tuve una casa que perdí en una timba, de mozo, cuando tenía mala cabeza. Después, se me…

cenizas

El fuego parecía apagarse cuando creyó ver alguna forma en él. Achacó las visiones a la excitación que sufría. Someterse a ella era humano y, al mismo tiempo, un síntoma de debilidad. Había ejecutado el crimen según lo planeado soportando el olor a carne quemada sin inmutarse. Sin embargo, una vez terminado, sintió vértigo. Se incorporó con la intención de…

la tasa

Que los humanos emitimos CO2 a la atmósfera era algo que, tarde o temprano, iba a ser gravado por una tasa. Sin embargo, a ningún dirigente se le ocurriría llegar a ella desde la nada. Quiero decir con esto que no ocurrió de un día para otro. La historia, según cuentan, se desarrolló de la siguiente forma: Existió una pandemia…

Siempre lo tendrán

Las cartas que me escribía venían repletas de palabras. Eran enormes y redondas. Quise preguntarle el porqué en mitad de una conversación telefónica. Sin embargo, me resultó imposible. Cada vez que lo intentaba, escuchaba un silencio aún mayor, prometiéndome que las enviaría todas al colgar. Nadie me había escrito nunca tan redondo, en negrita y subrayado, sin justificar y con…

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