Autor: Ramón Castro Pérez

El crimen de las tres bolsas

Lo había conocido en la oficina. Había llegado durante la campaña pasada y, tras unos meses a prueba, la dirección decidió que continuara. Fue entonces cuando se conocieron. Se gustaron desde el primer día, tras las primeras palabras que intercambiaron. Un mes más tarde, eran oficialmente novios. Su relación era muy intensa, tal vez porque a él no se le…

Tres bolsas y dos sospechosos

A medida que transcurren las horas, se siente peor. Los nervios se apoderaban de su razón tras cometer el crimen y poco a poco es consciente de que todo lo planeado se viene abajo. Primero, Lucas, el vecino jubilado del tercero, que no se marcha a dormir a casa de su hija como de costumbre y ve cómo arrastra las…

Bodas, comuniones y entierros.

Llega el fin de semana y la oficina parece la misma T4 un 23 de diciembre. Todos los viernes, por ejemplo, Elías viene con el bocadillo hecho de casa. Dice que se lo come en el coche, de camino a su pueblo, mientras conduce. Así no pierde ni un segundo mientras deja atrás esta maldita ciudad que tanto le disgusta…

Juan y los boxeadores

Juan es Juan. A secas. Su padre tenía el segundo nombre de Francisco. Su abuelo siempre fue conocido como Juan Luis. Su tío más querido, Juan Ramón. Pero Juan, el Juan que está sentado delante de ella, es sencillamente Juan. Sostiene en la mano un poleo menta que acaban de servirle en la cafetería mientras escucha las razones de Luisa.…

El vestido perfecto

Me gustan las de Isabel. Me di cuenta ayer, mientras la miraba desde mi mesa. Estaba repasando unos informes sin mucho interés y, de pronto, sucedió. Me fijé en ellas y ya no he podido olvidarlas. Eso sí, las he mirado un montón de veces más desde ese momento. Hace un rato casi me pilla y creo que anda un…

Eso no se tira

Tengo un flexo con historia. Lleva entre mis pertenencias muchos más años de los que puedo recordar. Es negro y está bastante dañado. Su depreciación ha sido sistemática y cumple con todos los tópicos. Es una depreciación física, funcional y económica. Lo de físico es evidente. Las heridas de guerra que muestra su cuerpo fueron infligidas bajo condiciones inhumanas y…

La pelota roja

Hay una pelota roja a un lado de la calle. Lleva ahí desde ayer tarde y ya no luce como cuando la ví llegar rodando, empujada por el aire éste que nos va a volver locos cualquier día. Pensé que se la habrían llevado los críos que andaban jugando hace un momento, pero no. Ahí sigue la pobre. En fin,…