Autor: Ramón Castro Pérez

Cosas de antes

El jefe de gabinete inspeccionó los papeles que su delegado había escrito horas antes, siguiendo sus instrucciones. La redacción era pésima. Incluso fue incapaz de leer algunos párrafos. A pesar de ello, era perfecto así que dio la orden para que lo emitieran en el próximo boletín. No tardaría más de diez minutos uno de sus consejeros en comunicarle lo…

Mejor aún

En ocasiones, se parece a Lola. No lo digo porque compartan ese rubio profundo que cala hasta el tuétano, ni por ese regusto amargo que dicen que deja cuando te besa; los que pudieron con Lola, claro. Yo lo digo por lo fresca que es, como Lola, aunque yo apostaría que más aún. Sobre todo ahora, que la tengo delante,…

En el espejo

Para cuando terminó de leer la novela, rondaban las dos de la tarde. Se dio cuenta, al cerrar el libro, del silencio en el que llevaba inmersa durante cuatro horas. Además, hacía frío. Pudo advertir cómo sus manos se habían quedado heladas, no así el resto de su cuerpo, cubierto por la manta del sofá. Lo cierto es que no…

De cómo terminan las cosas

Sentado frente a ella, viaja hacia atrás en el tiempo. Es así como se siente cómodo y no con lo de ahora. Sus dedos aún son lo suficientemente vigorosos como para no desfallecer ante el incesante tecleo al que los somete, letra a letra. Palabra tras palabra, las encadena fácilmente mientras va encorvándose sobre el pesado carro hasta percibir el…

El buscador de historias

Le encanta eso de quedarse solo con sus pensamientos. Pero con gente. No hay mejor soledad que la que vives acompañada de desconocidos. Por esa misma razón se sentía a un lado del mundo cuando, en mitad de un bar atestado, él se refugiaba en sus pensamientos, forjados por decenas de conversaciones ajenas. A veces eran cuestiones banales, otras de…

La cortadora de césped

Mercedes vive en el campo. Se mudó en el dos mil siete y, desde entonces, disfruta de piscina y verde césped. No le hace falta nadie, ni siquiera un jardinero que corte los setos o mantenga vivos los tonos de las macetas. Ella misma se encargó de pintar de azulete el zócalo que acoge geranios y rosales y se cuidó…

Tulo

Tulo es el nombre de mi perro. No lo veo desde que se marchó a buscar el pan. Preocupada, fui a buscarlo al despacho y fue entonces cuando José, con las manos cubiertas de harina, me dijo que por allí no había pasado Tulo. Algo ocurría, por tanto, en los escasos tres minutos que dura el trayecto de casa al…