Tengo un chaleco marrón en el armario. Estaba escondido. Es que es tímido y tiene vergüenza. Se sabe pasado de moda y no quiere llamar la atención bajo ninguna circunstancia. Así, ordenando las perchas, corriéndolas violentamente de un lado a otro, la dinámica del Universo ha querido que todo se detenga para que él y yo volviéramos a mirarnos de…
Autor: Ramón Castro Pérez
Los finales
Cada poro de su piel se abre para poder desahogarse. Son tantos los recuerdos que aprietan, que las fibras de sus músculos se rompen una tras otra. Deshecha, tiene aún los suficientes arrestos como para mirarme por dentro y decirme que volvamos a empezar. No sé si quiere elegir un comienzo de entre los cientos de finales que probamos antes…
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Han acordonado la zona. La puerta del café está atestada de policías. La judicial acaba de llegar. Entran y salen mientras decenas de curiosos nos acercamos. Estiro el cuello, justo detrás de un periodista y logro ver cómo introducen el cadáver en la ambulancia, dentro de ese saco de plástico negro. La gente me empuja y el fotógrafo se mosquea.…
Plano
En verano o en invierno, hiciera frío o calor, con o sin sensación de humedad, su vida siempre estuvo ligada a los libros. Los había cabalgado a mil ritmos diferentes. Hubo épocas locas en las que sentía volar a través de las hojas, olvidando sin remedio las historias recientes. También sintió la tristeza de saberse casi en el abandono, permaneciendo…
Sonia y los suecos
Sonia se aburre. Padece de esta dolencia desde niña. Por aquel entonces, solía expresarlo insistentemente, sin resultado alguno. Siempre obtenía la misma respuesta por parte de aquellos que la rodeaban. Finalmente, decidió callárselo y aburrirse en silencio. Fue así como vivió los momentos más intensos de su vida. Encontraría trabajo aburrida, se casaría más aburrida aún y hasta llegaría a…
La chaqueta milenaria
Lorenzo es quien da el visto bueno. Nada aquí arranca si no pasa por sus manos, sus ojos, su relamido gesto de aprobación, su rancio arqueo de cejas y su inevitable objeción. Está bien pero yo añadiría … ¿Por qué no lo fichó la radio? O la tele. O el puñetero periódico local. No. Nos lo tenemos que tragar con…
La puerta
Sin aliento, consigue llegar a la primera casa que encuentra. Tiene que sacar fuerzas de sus adentros para poder llamar al timbre. El dolor en el estómago es insoportable. Siente náuseas y teme perder la consciencia. Nadie abre. Su aspecto debe ser patético, cuando no terrorífico. Golpea con la última dosis de energía la puerta, esperando despertar la compasión de…