Y que se le acabó el salfumán

Vivo en un desagüe. Hace años me atreví a asomar la cabeza y fue entonces cuando pude saber que vivo en un desagüe de lavabo. Sé que no es gran cosa, que los hay mejores, incluso menos húmedos y fríos, pero esta es mi casa y todos los días intento mantenerla limpia de impurezas. Las horas difíciles son las de…

Carnaval

El carnaval se retrasó este año, justamente lo que se adelantó el verano. Por eso, pude ver a un mosquetero bailar merengue mientras se ajustaba las gafas de sol. Las mismas que llevaba Maverick, también presente en el desfile, junto a la inolvidable instructora de vuelo, la McGillis, ay! la rubia de la McGillis. Ande andará. Elvis ha aparecido montado…

La tienda de ropa infantil

Dan las ocho y media de la tarde y Sara echa el cierre. No pasaron de cinco los clientes que llegó a contar a lo largo del día. El negocio de ropa infantil no da para más, a pesar de estar en la plaza, frente a la administración de Lotería. Él sí, el lotero no da abasto. Sara se quedó…

El paraguas

Vicente acaba de salir de casa con su paraguas. De acuerdo con que estamos en mayo, a veintisiete grados, sin nubes y con previsiones de seco. Pero qué sería de Vicente sin su paraguas. Él dice que le ayuda a pensar cuando camina de vuelta, venga de donde venga. Sostenerlo en una de sus manos le ha proporcionado constancia y…

La bala

El teniente Huesos ha llegado a la escena del crimen. Los de la científica hablan con él. Asiente con la cabeza. Se retiran, mientras comienza a encajar las piezas una vez más. Huesos trabaja solo. Rara vez cuenta algo que no se refiera a trabajo. Habla poco, porque ha visto demasiado. Dejó de tener familia cuando llevaba tres meses en…

Pues acaba

Son tres o cuatro. Pero no cinco. Ni dos. Es cierto que al principio era uno, pero eso fue antes de ayer. Hoy son tres. O cuatro. Y no me hagas decírtelo otra vez. Si te gusta, lo coges. Si no, ya sabes lo que hay. Tres. O cuatro. Que quieres cinco. No hay. Pero menos, no te doy. Y…

La porra

Fermín por fin entró en la porra. Hay bote. Se juegan dos meses y medio de vacaciones, tres pagas extra, siete complementos y carta blanca para deducir dietas a tutiplén. Como Fermín nunca quiso jugar desde el principio, ha tenido que apoquinar 125 euros para ponerse al día. Ha exigido recibo y sello de Lucía, la administrativa. No se fía…