Aquel sábado Isabel tenía cumpleaños. Su amiga Lorena celebraba cuarenta y dos y había conseguido reunirlas a todas para pasar el día juntas. Minutos antes de salir, le dije que pasaría el día en casa acostado porque tenía migrañas. Me dio un beso y se marchó. Me alegró que por fin saliera y deseé que todo lo que nos había…
Autor: Ramón Castro Pérez
Sesenta por dos (I)
Llevaba mucha prisa. En apenas una hora comenzarían a aparecer furgonetas llenas de gente dispuesta a trabajar en el campo con las primeras luces del día. Creía saber dónde estaba y sabía que llamaría la atención si era visto. Reconoció la vieja encina que marcaba el inicio del sendero hacia el que se dirigía y al cabo de cinco minutos…
Error
La niña dedicaba todas las tardes a hacer sus deberes. Eran tantos y tan tediosos, que ocupaban por completo el período que iba desde las cuatro hasta las ocho o nueve de la noche. Solía terminar cansada de permutar los colores de los bolígrafos y el portaminas, copiando los párrafos perfectos que ya estaban en los libros, pero que también…
Ojos
Raúl tenía los ojos enormes y redondos. Eran de un color oliva intensamente oscuro, tanto que resultaba complicado distinguir la línea que separaba el iris de la pupila. Producían una mirada tan desgarradora que impedían recordar el resto de sus facciones, negando las expresiones de su cara a quien intentara percibirlas. Raúl, a ojos de la gente, no tenía cejas ni…
La cena
El aceite humeaba, esperando recibir algo empanado o tal vez algún famélico huevo, desprovisto de su cáscara. El sonido de la campana enmudecía el televisor y el tintineo de los tenedores esperando algo que ensartar completaban la orquesta de todas las noches. Eran cinco minutos, no más de diez, los que marcaba el cronómetro cuando, por fin, colocaba el mando…
Un instante
Tumbados, descansaban sobre la hierba. Se sabían uno al lado del otro y eso les bastaba. No hablaron ni se miraron por unos minutos hasta que uno de los dos suspiró girando la cabeza para buscar al otro. Sabía que estaba mirando pero no quería escuchar -¿Qué piensas? -así que cerró los ojos. Cayó en la cuenta de que nadie…
Mulata
Rosa me ha contado que Ernesto no hace más que bailarle el agua porque quiere que se quede con su madre unos días mientras él se va al Caribe con una mulata que conoció en Madrid la semana pasada. Como ella me ha pedido consejo, yo le he dicho que le cobre un dinero, que el que algo quiere algo…