Lo fuimos

—¡Buenos días, Juan! Llamo para que me des hora. Pelarme y arreglarme las patillas ¡Que ya pronto me toca! Juan aguantaba el teléfono sobre el hombro, ayudándose de su cabeza. Abría la agenda. Ocho de agosto, sábado. —¡Andrés! Te va a tocar para el catorce de diciembre, lunes. A eso de las diez de la mañana ¿te parece bien? —¡Sin…

Ánimos de un italiano confinado a un español

He ido a arrancar el auto esta mañana y la batería está descargada. Anoche, mientras aplaudía (aquí en Italia también aplaudimos), el móvil se me escapó de entre las manos (vivo en un sexto). Ya esta tarde, el niño le ha dado un mordisco al mando de la televisión y ha arrancado el botón de encender. Al agacharme a buscarlo,…

La absoluta certeza

El confinamiento en soledad me estaba destrozando. Después de veintinueve días bajo un completo aislamiento, mi cuerpo comenzaba a quedarse dormido. Fue entonces cuando apareciste. Me dijiste que no tenías a nadie, que la policía iba tras de ti, que necesitabas entrar y estar conmigo. Y no pude negarme. Debió ser tu forma de mirar, la manera que tuvieron tus…

Eres libre

Es el momento de liberarte. Justo cuando lo haga, dejarás de ser algo mío para que cualquiera pueda hacer contigo lo que le plazca. Debes saber que ninguno te mirará de la misma manera. Habrá quien piense bien de ti y también (ve acostumbrándote) quien te muestre la mayor de las indiferencias. Eres como eres y no puedes cambiar. Sólo…

Sólo a ellos

Han sido miles los pueblos y ciudades en las que hoy han procesionado pasos llevados por costaleros improvisados. He visto zapatillas deportivas portar imágenes sobre una tabla; vasos de cristal, sobre un monopatín, sostener a la santa madre (quietos, mientras se cantaba una saeta). Han tenido lugar cientos de encuentros y muchos prendimientos. Todos ellos figurados, aunque con idéntica devoción.…

Ahora sé que no

Esta noche, de madrugada, todo el sistema domótico de casa se ha vuelto loco. De repente, las persianas subían y bajaban. Las luces parpadeaban, cambiando de intensidad de manera frenética y se escuchaba cómo la radio buscaba entre frecuencias. La televisión que tengo en la habitación se iluminaba sin acertar a sintonizar cadena alguna y hasta se ha conectado el…

¿O sí?

Juan y Lucía llevan tres semanas sin verse. Puedes imaginar lo que quieras, pero tal vez no hablemos de lo mismo si cambiamos alguna cosa ¿o sí? Juan y Lucía son jubilados. Ambos son viudos y se conocieron un domingo durante un baile. Eso ocurrió hace dos años (toda una vida) y, desde entonces, se han visto cada semana. Tienen…