Las entradas que cuestan, a menudo, son las que intenta uno llevar pensadas. Las líneas que se escriben solas son, por contra, las que se escapan de los dedos tan rápido que no puedes retenerlas. Puestos a conquistar territorios, a la larga sale mal aquello que no esperabas, aunque nadie puede negar que lo que llega sin permiso, te produce…
Por la mañana
Sangre. Enchufe. Almanaque. Cajón. Miércoles. Sobrecillo y sitios. Sitios llenos de palabras. Algunas oídas, otras representadas, tras mirar alrededor. Es el ruido de la mañana cuando uno se queda solo un instante. Comida, pastilla, cómo me duele la cabeza, yo y los demás, mientras cuenta su historia. Está pagado. Me quedo un rato, apuro el café, de sobrecillo. Ya vienen.…
La maleta
Mientras la revisa, no deja de pensar en lo de ayer. Quizá fue premeditado por su parte, tal vez debía suceder o, simplemente, todo estaba a punto de estallar. Sea como fuere, cuando cruzara esa puerta, ya no volvería más. En ella, se llevaba ahora muchas más cosas de las que trajo y, sin embargo, tenía la sensación de que…
Cosas de antes
El jefe de gabinete inspeccionó los papeles que su delegado había escrito horas antes, siguiendo sus instrucciones. La redacción era pésima. Incluso fue incapaz de leer algunos párrafos. A pesar de ello, era perfecto así que dio la orden para que lo emitieran en el próximo boletín. No tardaría más de diez minutos uno de sus consejeros en comunicarle lo…
Mejor aún
En ocasiones, se parece a Lola. No lo digo porque compartan ese rubio profundo que cala hasta el tuétano, ni por ese regusto amargo que dicen que deja cuando te besa; los que pudieron con Lola, claro. Yo lo digo por lo fresca que es, como Lola, aunque yo apostaría que más aún. Sobre todo ahora, que la tengo delante,…
En el espejo
Para cuando terminó de leer la novela, rondaban las dos de la tarde. Se dio cuenta, al cerrar el libro, del silencio en el que llevaba inmersa durante cuatro horas. Además, hacía frío. Pudo advertir cómo sus manos se habían quedado heladas, no así el resto de su cuerpo, cubierto por la manta del sofá. Lo cierto es que no…
De cómo terminan las cosas
Sentado frente a ella, viaja hacia atrás en el tiempo. Es así como se siente cómodo y no con lo de ahora. Sus dedos aún son lo suficientemente vigorosos como para no desfallecer ante el incesante tecleo al que los somete, letra a letra. Palabra tras palabra, las encadena fácilmente mientras va encorvándose sobre el pesado carro hasta percibir el…