Todas las noches, después de cenar, recoge la cocina y se prepara una infusión. Lo hace en una vieja tetera que heredó de su abuela. Es una pieza antigua que no está preparada para utilizar los sobrecitos individuales en los que ahora colocan la manzanilla, el poleo o el té. Por eso, no tiene más remedio que acudir, de cuando…
Autor: Ramón Castro Pérez
Son (esas) palabras
Decía el poeta que «hoy es siempre todavía» y, aunque de mi boca salga aquello de, «mañana en la batalla piensa en mí», rezo porque aguardes en vela hasta el momento en el que pronuncie «todos los nombres» por los que te he conocido. Al alba, si finalmente todo va mal y «la conjura de los necios» acontece, nos veremos…
Iguales (o no)
Llegué a casa exhausto. Cerré la puerta tras de mí, aún cargado con las bolsas de la compra. Mi mujer salió corriendo al recibidor. —¿Qué te pasa? ¿Por qué estás así? —me gritó, asustada. No era para menos. Si a mi lamentable aspecto, se añade una carrera de 800 metros, cargado con el agua, el aceite, la leche y las…
¿dónde están? (los memes)
—Dicen que no habrá verano. Que no se celebrarán las fiestas. Que no podremos salir. —Tal vez sea así. Ya sabes que no hay nadie al timón, porque el barco zozobra y no parece enderezarse. Así que, digan lo que digan, lo único cierto es que no sabemos qué ocurrirá. —Ya. Pero… si no hay… —Si no hay verano, lo…
¿Qué me van a decir?
Acaban de despedirme. Sí, me he quedado sin empleo. Usted pensará que vaya sorpresa ¡Pues como tantos otros! Y llevaría razón, si no fuera porque tengo que decirle que, hasta ayer, yo tenía un trabajo del bueno. Del que ahora llaman teletrabajo. Ahora me preguntará que cómo puede uno quedarse sin teletrabajo. Si todo lo que hay que hacer es…
Garbanzos y postre
Papá se ha afeitado por fin. Pinchaba un montón con la barba. Tanto que el beso de las buenas noches era, poco menos que insufrible. No obstante, como tiene que estar siempre dando la nota, se ha dejado unas patillas que asusta. Yo se lo he dicho. —¡Papi! ¿Te crees que tienes ahora veinte años? No me ha hecho caso,…
Bonita
—¡Perdona! ¿Te has dado cuenta que somos los dos únicos vecinos del edificio que no llevamos mascarilla? —pregunté, arrepintiéndome al instante. Sin embargo, a ella pareció hacerle gracia aquella pregunta formulada en mitad del portal. —¡Sí! ¡Los únicos irresponsables de toda la comunidad! Me sonrió y siguió su camino hacia la calle. Antes de salir, se volvió para mirarme. Sabía…