Autor: Ramón Castro Pérez

Amor

Quiere decirte que sigue amándote, aunque te mire con odio y te trate sin educación. Te ha estado vigilando para acertar con el momento en el que pueda atacarte y hacerte aún más daño. Prefiere que el resto conozcamos tus miserias, que un día fueron también las suyas. No son muy distintas a las nuestras aunque actuamos como si solo…

La cremallera

No he tenido más remedio que ir al zapatero esta mañana. Mi bolso favorito se quedaba sin cremallera en algún momento de la madrugada del sábado. Y como le tengo cariño, pues con él he vivido momentos buenos y malos, hoy lunes bien temprano me plantaba en la puerta del zapatero. Daniel lleva toda la vida arreglando el cuero y…

Cadáveres en un cajón

Soy un tapón. Me hubiera gustado estar hecho de madera, como mi abuelo, pero nací en la era del plástico. No siempre he estado encargado de mantener bajo control las aguas del lavabo. De hecho, comencé siendo un tapón de bañera. Sin duda fue una época difícil. Para empezar, estuve siempre encadenado, así que no podía escapar de aquellas terribles…

Cualquiera menos yo

Son muchos los momentos en los que las vidas de otros suelen parecernos más interesantes o mejores. Llegan los celos para quedarse, adoptando la forma de una palanca que se apoya sobre tu existencia. Las comparaciones que más duelen, las que infliges sobre ti sin filtro alguno ni objetividad, terminan por hacer que desees ser otra persona. Te preguntas en…

Salir a andar

Juanito no quiere trabajar. Pero tampoco quiere estudiar y de ayudar en casa ni hablar. Juanito tiene 37 años, se acuesta a las tres de la mañana y se levanta para comer. Hoy tiene cocido, uno de esos que se hace a fuego lento en una olla de toda la vida. Pero a Juanito no le va el cocido recién…

La habitación del fondo

Las luces siempre encendidas. Las puertas abiertas. Nadie en los pasillos. Desde la calle puede verse parte del orejero rojo, situado al lado de una lámpara de pie, tal vez frente al televisor que se escucha a todas horas emitiendo vídeos musicales de los ochenta. Hace treinta y ocho años, de repente, la vieja casa abandonada cobraba vida. Una mañana…

Igual

Sonia es igual de alta que Lucas y los dos llevan, ahora que el invierno remite, gafas de sol iguales. Se han sentado en una terraza y han pedido dos cañas, las dos sin. El camarero les acaba de poner dos tapas iguales a las de la otra mesa, ensaladilla rusa. Miguel, el hijo de ambos, tiene el pelo igual…