Autor: Ramón Castro Pérez

La mascota política

El perro me mira mal. Lleva días así, sin ladrar, sin comer, sin dormir. Sé que pasa las noches en vela tras las puerta del dormitorio, esperando a que una noche deje la puerta abierta. Ignoro el porqué. Sé que hace cosas cuando no estoy. Ya no me ayuda a colocar la compra. El perro me ha escondido el mando…

La libreta

Sentadas alrededor de una enorme mesa redonda, aguardan el momento en el que el último de nosotros salga de la habitación. Solo entonces aparece la libreta. Llevaba cerrada demasiado tiempo, esperando a que todas volvieran a coincidir. La hermana mayor de esta singular cofradía la abre por una página en blanco. No importa lo que en ella se anotara en…

Sevilla

Es viernes y Marcos no ha venido a trabajar. Me tiene dicho que no responda a las preguntas interesadas de los pelagatos que nunca nos hablan, pero yo no tengo personalidad y, como me han invitado a un café, les he acabado contando que Marcos no está malo. Que se ha largado a Sevilla con su madre en el AVE,…

Horribles

Los dedos buscan en solitario algo a lo que aferrarse. Sin la ayuda de los ojos, cerrados a cal y canto, consiguen llegar al interruptor. ¡Ese no! balbucea el cerebro, irritado por el estruendo que le llega a través de los oídos. Al final, todo cesa cuando logran deslizarse por la pantalla de cristal y desactivar la maldita alarma. Por…

Al cuadrado

La raíz de dos por la raíz de cinco es la raíz de diez. Y cuando va y le da por ponerse bajo techo porque llueve y uno que dice llamarse numerador la protege, resulta que incomoda y empieza a venir gente para que se vaya de allí. Con lo calentica que estaba ella y la echan del denominador. Que…

Modo avión

Sergio ha puesto el modo avión en su móvil. Dice que hasta San Antón no lo vuelve a tener operativo, fecha en la que le hará un reseteo para así no tener que leer todos los guasaps y notifáis que recibiría de golpe al volver a conectarlo. Todos los años, Sergio le da un descanso al esmarfon y saca del…

Soledad

Luis viene de la fuente. Acude por las mañanas y allí se encuentra con Eloísa, que vive justo enfrente. Al principio, hablaban del tiempo y de algún que otro conocido. Con el tiempo, aparecerían los temas en común. Primero los hijos y, más tarde, la soledad. Ninguno de los dos recuerda el momento exacto en el que ambos supieron que…