Categoría: relatos

La chaqueta milenaria

Lorenzo es quien da el visto bueno. Nada aquí arranca si no pasa por sus manos, sus ojos, su relamido gesto de aprobación, su rancio arqueo de cejas y su inevitable objeción. Está bien pero yo añadiría … ¿Por qué no lo fichó la radio? O la tele. O el puñetero periódico local. No. Nos lo tenemos que tragar con…

La puerta

Sin aliento, consigue llegar a la primera casa que encuentra. Tiene que sacar fuerzas de sus adentros para poder llamar al timbre. El dolor en el estómago es insoportable. Siente náuseas y teme perder la consciencia. Nadie abre. Su aspecto debe ser patético, cuando no terrorífico. Golpea con la última dosis de energía la puerta, esperando despertar la compasión de…

Cuando eran algo más

En total, contando los primeros destinos, habían permanecido juntos treinta años. Les costó acostumbrarse el uno al otro. No fue amor a primera vista, así que durante meses se vigilaron mutuamente, sin dejarse arrastrar por sus instintos. Al cabo de ese tiempo -ninguno puede recordar qué les hizo cambiar- parecían una sola persona. Acostumbraron a desayunar juntos, alejados del resto.…

En la nevera

Llevo cuatro años de más aquí. Cuando empezó todo, sólo había sitio para las risas. Con mil y una enhorabuenas, cogí aquel vuelo militar y comencé a disfrutar de mi beca de investigación a cargo del Ministerio. Hacía frío y los días eran eternos. Los compañeros lo tenían todo. Eran listos, versátiles, políglotas, incansables, raros, insoportables. Únicos y a la…

Por qué

El golpe hizo que cayera desplomado. Con media cara metida en aquel charco, pudo ver por última vez las luces de feria, borrosas, antes de perder definitivamente la vida. El sonido lejano de las atracciones se apagó sin darle tiempo a preguntarse por qué tenía que ser así. Ni siquiera se dio cuenta que se moría. El puñetazo no lo…

Cosas de la tele (como prefijo)

Corre el año 2675 y acaban de inventar el teletransportador. Por fin. Era la última cosa que empieza por tele que nos faltaba. Y ya lo tenemos. Andamos como locos porque Juan, que es un friki, tenía reservado uno desde que se enteró de la fecha de su lanzamiento y no veas. En la oficina hemos cabreado a todo el…

Por qué no quedarse

Entrar para no quedarse. Por miedo a echar raíces, por no ver la cara más fea de lo cotidiano, por enamorarse cada vez de un ritmo distinto, por no asumir el inevitable cambio de lo nuevo a lo viejo, por perderse el como siempre, por pánico a que el tiempo revele quién eres en realidad, por la frescura del primer…