Autor: Ramón Castro Pérez

nunca es tarde

A menudo encontrabas a los mismos actores en distintas cintas. Había uno, delgado y bajito, que hallabas irresistible. Lo habías visto, por primera vez, en mitad de una comedia romántica. Interpretaba el papel de varón despechado que recibía su merecido. La joven actriz, que finalmente lograba desembarazarse de él, conseguía la atención de un público que terminaría por rendirse a…

uno y pico

Sé que mides uno y pico. No es mala memoria ni tampoco hay, por mi parte, interés alguno en desmerecer el exceso de tus primeros cien centímetros. Lo que ocurre es que desfallezco al llegar al borde del metro lineal y siento vértigo cuando pienso en seguir contando. Me pregunto si esas pulgadas que asoman ante mí serán tan intensas…

jota y las anomalías

J. dejó su trabajo y su vida para emprender viaje con el objetivo de dar la vuelta al mundo. Lo haría caminando sin rumbo fijo, sin recursos y sin posibilidad alguna de comunicarse con nosotros, que hasta el momento habíamos sido su único apoyo. J. regresó a los seis años, algo cambiado. No podía hablar, apenas veía y le faltaban,…

el consumidor racional y la maximización de la utilidad

Llego al súper para comprar turrón de chocolate (de marca blanca) y resulta que está en promoción. Echo dos al cesto y, ya en la cola, pienso: —¡Leñe! Bajan el precio y, en lugar de uno, me llevo dos. Al final me he gastado más de lo pensado. Claro que, podría haber comprado uno de marca de fabricante y aún…

¿quién los quiere?

—¡Soy un patriota! —gritó, con la cabeza bien erguida. —¿Tú? —exclamó sorprendido, señalándolo con su pico de oro. —¡NO! ¡Yo soy un patriota! ¡Tú eres un traidor a la patria! —¡SANDECES! Nadie más patriota que yo. Y nadie más traidor que tú. —Por mucho que eleves la voz, no convencerás a nadie. Si alguien, aquí, es patriota, está claro que…

los allegados

Esta tarde se han presentado en casa seis allegados. Apenas he abierto la puerta, se me han colado dentro. Tengo a uno jugando a la Play con mi hijo y a otro en la cocina con el frigorífico abierto (si lo viera madre, una buena voz se llevaba). Los que parecían más allegados, se han metido en la cama y…

tres cosas

Hay tres cosas que me hacen estar alegre. La primera, cómo te diría… la primera eres tú. No es porque yo lo diga. Es porque me pasa. Ocurre que te veo y ya no soy yo sino tú disfrazado de yo o, lo que es lo mismo, yo contigo ocupando ese lugar común que tanto nos gusta. La segunda de…