Autor: Ramón Castro Pérez

Ahora sé que no

Esta noche, de madrugada, todo el sistema domótico de casa se ha vuelto loco. De repente, las persianas subían y bajaban. Las luces parpadeaban, cambiando de intensidad de manera frenética y se escuchaba cómo la radio buscaba entre frecuencias. La televisión que tengo en la habitación se iluminaba sin acertar a sintonizar cadena alguna y hasta se ha conectado el…

¿O sí?

Juan y Lucía llevan tres semanas sin verse. Puedes imaginar lo que quieras, pero tal vez no hablemos de lo mismo si cambiamos alguna cosa ¿o sí? Juan y Lucía son jubilados. Ambos son viudos y se conocieron un domingo durante un baile. Eso ocurrió hace dos años (toda una vida) y, desde entonces, se han visto cada semana. Tienen…

¿Desescalar?

—¡Miguel! —me llama mi mujer, que está viendo la televisión en el salón. —¡Dime! ¡Estoy en la cochera limpiando las bicis! —(no oigo nada) Como no nos escuchamos, dejo las cosas y voy a ver qué quiere. Y me cuenta que tenemos que empezar la desescalada. —¿Eso qué es, niña? —le pregunto, mientras ella no hace más que mirarme las…

¡Esta cabeza!

Arranca una nueva semana de confinamiento. Hemos dejado atrás el domingo y por fin es lunes. Hay cosas que hacer. Levantar persianas, abrir ventanas, hacer (y recoger) el desayuno, poner la lavadora, pasar el trapo, sacudir el sofá de palomitas, poner a Luis (mi robot barredor), fregar el vaso que se quedó en el salón, despertar a los niños, hacer…

Aviso a navegantes

Hace un rato he ido a mirar el Whatsapp y no había ningún mensaje nuevo. Tampoco en Twitter. Nada en Instagram ni en Facebook. Mi hija, que tiene Line, reporta idéntica situación. El chico, jugador de Fortnite, señala que los servidores están en situación de «no response». —¿Qué diablos ocurre aquí? ¡La tele! ¡La tele nos lo va a decir!…

Los nuevos sábados

Papá está corriendo por el pasillo, dando gritos con la mano en la boca. Lleva puestas las plumas del disfraz de indio sobre la cabeza y pone los ojos … ¡como si estuviera loco! (ni me mira al pasar). Mamá, harta de él, se ha metido vestida en la ducha. No deja de decir «Resistiré» una y otra vez. A…

El jardín

Tengo un pequeño jardín al que acostumbro a salir todos los días, a eso de las cuatro. Es el momento en el que da el sol. Sus rayos se cuelan por el patio de luces. Me siento frente a ellos, con la cara hacia arriba y los ojos cerrados, dispuesto a recibirlos. La postura es incómoda, pues no tengo más…