Categoría: relatos

el rayo y la tormenta

Esta tarde ha caído un rayo y ha acabado con el árbol del abuelo. Entró por una rendija que había en el tronco, la misma en la que solíamos esconder tesoros de pequeños. La salida ha tenido lugar casi a la altura de las raíces y ha sido tan espantosa que el árbol ha caído enseguida. Estábamos viendo llover por…

mi plato preferido

Un buen día, el mundo se quedó sin material para fabricar nuevos microchips. Apareció en la televisión un señor taiwanés y dijo, en un inglés áspero y rotundo: —No more microchips! (microchips no hay más). No pronunció ninguna palabra adicional, ni volvimos a saber nada de él. Bueno, sí, alguien se lo cargó de tres disparos en la cabeza. Alguien,…

tresillo

Me gusta el bosque. No cualquiera, claro. Me gusta el que hay detrás de las naves a medio construir, justo donde termina la ciudad. Como sabes, no es muy grande pero sí lo suficientemente conocido como para que nadie repare en él. Quiero decir que nunca buscarían un cadáver entre sus árboles. Ya sabes, hay demasiada basura aquí. Todo el…

los servicios prestados

Respira, mira, piensa, come, trabaja, incluso actúa como si viviera dentro de una película. No de una cualquiera, pues tiene género predilecto, uno de épica fórmula, modelado por la fantasía. De esta forma, ocupa el lugar protagonista de una ilusión absurda según la cual todo tiene un propósito que trasciende lo místico. El cotidiano hecho de abrir los ojos a…

licor, licor

Añadió un poco más de licor al vaso. Antes de beber, lo pensó mejor y acabó llenándolo del todo. Tal vez así dejara de sentir ese extraño zumbido bajo sus pies. Se preguntó si el resto de comensales había advertido los temblores que se producían, casi de manera continua, desde que comenzara la comida. La prudencia y el temor a…

Cubalitros y correr

Era la primera vez que pisaba un pub desde que el gobierno decidía perpetuar el estado de alarma. La pandemia parecía cosa del pasado, ya que los contagios habían descendido hasta una ratio de uno entre un millón. Las vacunas habían funcionado pues, en el peor de los casos, dejaban a la gente medio tullida y dependiente, sin posibilidad de…

la sonrisa

Nos volvimos a encontrar en la cola de vacunación, después de tres años. Llevaba el pelo cambiado y, lo que más me dolió, una sonrisa diferente. Parecía que se hubiera quitado un peso de encima. Supongo que es esa la sensación. La certeza de que todo, ahora, es mejor. Ahora, que ya no estoy en su vida. Miré a mi…