Vuelven

Viajes que no fueron hubo siempre. Como aquel viaje de estudios que perdí por vago y mal estudiante. Fue a París, cruzando en autobús la península (y media Francia). Un viaje de ida y vuelta que a mí me serviría para comenzar la temporada de verano entre apuntes de física, matemáticas, inglés y filosofía. No habían llegado los noventa y…

platos

Hay en mi casa una colección de platos huérfanos. Dicho así, suena contraproducente. No parece posible hablar, a la vez, de colección y de orfandad. Aunque en sí, lo son. Y no les queda más remedio que juntarse unos con otros. Está el verde translúcido, que se creía tan moderno cuando vino a sustituir a los de loza vieja. Alguno…

aquel verano

—¡Deje, deje! ¡Ya lo hago yo, si no le importa! ¡Estaba deseando, después de tanto tiempo sin coger el coche! Para cuando el empleado de la gasolinera decidía salir a efectuar el repostaje, papá ya había hecho uso de los guantes, descolgado la manguera, abierto el tapón del depósito e introducido la pistola. Incluso había bloqueado el mecanismo, logrando que…

las alhambras (verdes)

Acostado en tres sillas estaba Dionisio. La boda de su hija daba sus últimos coletazos. Su yerno, casi en calzoncillos, con la corbata a lo sandokan, bebiendo alhambras de las verdes de un sólo trago. La recién casada, su hija, sentada en la mesa de los novios, llorando, abrazada a su hermana. Los amigos que aún quedaban solteros, a punto…

historia de un insoportable

—Dígame, con sinceridad ¿qué prefiere? —Prefiero las noches a los días, la soledad a la compañía, la Guinnes a cualquier otra, buscar a encontrar, perseguir a obtener, soñar a vivir, trabajar a descansar, fallar antes a acertar a la primera… —¡Pare, por Dios! No se me ocurren cosas peores. Es usted alguien particular. —Ahora que lo menciona, prefiero lo particular…

dudas

Había salido cruz en los últimos trescientos siete lanzamientos. No existía probabilidad que resistiera tal solución. —¿Era la moneda perfecta? Apuesto a que no —dijo la matemática asintiendo con la cabeza. —Era perfecta —afirmó la ingeniera, orgullosa de su diseño. —¡No lo comprendo, en ese caso! —exhortó la primera. No puede, con tal número de experimentos, definirse con éxito un…

Antonio y la tienda de la esquina

No hace tanto (¿o sí?) que, de niño (pues sí hace, sí), me mandaba madre a la tienda de la esquina a comprar (o a la carnicería de Félix, que era aún peor). Ibas con una cesta de mimbre que era casi tan grande como tú, aunque, a priori, lo que hacía de aquello una misión especial era el hecho…