La marca

Me he comprado una bici para dar mis paseos por el bulevar de ocho a once, durante la fase cero de este confinamiento. No me fío mucho de ir andando con tanta gente de aquí para allá, así que he pensado que en bicicleta voy mejor. No sé. Más seguro. Tiene dinamo, luz, timbre y guardabarros plateados. Sillón negro de…

Amnesia

Mi pelo ha crecido. Mi barriga es más grande. Mi corazón, más pesado. Los músculos parecen no estar en su sitio y, si los obligo a contraerse, se agarran al hueso de una manera que parecen querer quebrarlo. Al menos, los ojos parecen funcionar. Duelen un poco si los giro para mirar alrededor, pero soy capaz de ver. No puedo…

El perro (al menos)

—No llores. Si nos vamos a ver muy pronto. En cuanto menos te lo esperes, estaremos juntos de nuevo ¡Dame un abrazo, venga! Me despedí de mi mujer y del mayor de mis hijos. Cogí las maletas y el pequeño Jorge, que se venía conmigo, me siguió a través del portal. Nos cambiábamos de piso, concretamente al edificio de al…

Con ellos

Antes de salir, miró las fotos de los que ya no estaban. Comprobó que había atado bien las zapatillas y salió de casa. Caminó deprisa. Exactamente durante las tres horas permitidas, hasta quedar exhausta. Lo hizo acompañada de su marido. Hablaron poco durante el trayecto. Apenas un par de comentarios sobre los vecinos, unos metros por delante. Ya en casa,…

Proxy

—¡A comer! ¡Venga! ¡Lavaos las manos! Diego y Laura habían terminado de preparar la comida y de poner la mesa. Llamaban a los niños, aunque era inútil. Sabían que no los habían escuchado (maldito móvil, malditos auriculares, maldito confinamiento), así que gritaron más fuerte. —¡Diego, Laura! ¡A comer! Laura hizo ademán de ir a buscarlos al salón. Sabía que estarían…

Verosímil

Mateo había escrito un manifiesto y pretendía leerlo en la calle, a viva voz. Para ello, cortó el tráfico colocando una de las sillas de su salón sobre el asfalto y, acto seguido, se subió en ella. Quiso que todo el mundo escuchara lo que tenía que decir. Margarita llamó a la policía. No tardarían demasiado. —¡Queridos vecinos! Me conocéis…

Los parques

Sucedió el primer día en que estuvo permitido salir a correr. Los centros de salud colapsaron sus urgencias. Tendinitis, roturas fibrilares, fracturas abiertas, traumatismos severos, síncopes, taquicardias, mareos, desvanecimientos, náuseas, bajadas de azúcar, anginas de pecho, esguinces, distensiones de ligamentos, golpes de calor, infartos, ictus, fotosensibilidad extrema y asma, fueron los cuadros más comunes en las urgencias. Miles de enormes…